VETERINARIA PARVO VIROSIS HEPATITIS MOQUILLO

 

 

LA DISPLASIA DE CADERA

 

            La displasia de cadera se puede definir como una enfermedad articular que produce una deformación en la articulación de la cadera con la aparición , en menor o en mayor medida, de una artrosis articular.

               Muchas son las causas a las que se achaca la aparición de esta enfermedad articular, si bien por el momento aún no se sabe a ciencia cierta por qué aparece.

                Evidentemente, si se conocen muchos factores que multiplican la probabilidad de poder padecer esta enfermedad.

                Existe un factor genético fuerte en la transmisión de la displasia, lo cual quiere decir que un perro que padezca la enfermedad, puede transmitirla a su descendencia. Por lo cual, muchos clubes de razas imponen la necesidad de pasar un examen radiológico antes de considerar a un perro apto para la cría. Aquí en España, el Club Español del Dogo Alemán exige un examen radiológico para la homologación de un titulo de campeón (CH).

                Otro factor fundamental en la aparición de la displasia de cadera es la alimentación:

               La alimentación, sobre todo en la primera etapa del crecimiento (2 a 10 meses), ha de ser una alimentación equilibrada, sin un exceso de calcio o proteínas que provocarían un crecimiento demasiado rápido. También debemos huir de alimentos energéticos que provoquen que el cachorro esté demasiado obeso, lo que podría provocar una fatiga en la articulación.

               Pero no solo en la fase de crecimiento hay que poner medidas para frenar su aparición, nunca deberíamos permitir que un perro se pudiera encontrar obeso o con sobrepeso, ya que esto como hemos dicho provocaría una fatiga en la articulación que acentuaría su desgaste prematuro.

                Y en último factor a considerar en la aparición de la enfermedad es el ejercicio excesivo en cachorros. El ejercicio debe ser moderado, el excesivo ejercicio produce traumatismos articulares que predisponen a la posible aparición de la  enfermedad.

                La F.C.I., en la que estamos inscritos, clasifica en 5 grupos las caderas existentes:

        -A) Libre de displasia (recomendado para la cría).

        -B) Forma de transición (apto para la cría).

        -C) Displasia leve (apto para la cría, pero con reservas).

        -D) Displasia mediana (no apto para la cría).

        -E) Displasia grave (no apto para la cría).

                Pero esto no es más que una recomendación y hay clubes que no las aplican, por ejemplo el nuestro ha empezado a aplicarlo en el 2.005, lo cual redundará en un control más estricto en la selección de los reproductores.

                Y mientras esto surte efecto, nosotros mismos deberíamos realizar los controles radiológicos a todos nuestros perros, porque aunque no manifiesten, de momento ningún síntoma de la enfermedad no quiere decir que no la padezcan, y por supuesto no utilizando nunca en la cría a un animal que padezca, que sus ascendientes hayan padecido, o que sus descendientes padezcan esta enfermedad.